Persigue tus sueños
8. septiembre 2008 | Por Belen | Categoría: Desarrollo personalTodo el mundo tenemos nuestros sueños; metas que nos gustaría alcanzar y que muchas veces dejamos de lado por pensar que son inalcanzables. Sin embargo, ¿hay algo más bonito en la vida que luchar por conseguir lo que de verdad se quiere?
Hoy desde eChicas me gustaría animarte a que te pares por un momento, pienses cuales son tus sueños y elijas uno con el propósito de hacerlo realidad. Tal vez te gustaría escribir un libro, aprender a hablar con fluidez un nuevo idioma, tocar el violín o tener una casa en la montaña. Da igual cual sea el tuyo, lo importante es que sea algo que desees de verdad.

Después, escribe en un papel los pasos que deberías seguir para poder conseguir tu sueño. Primero será un esquema a grandes rasgos, y poco a poco, deberás ir detallando cada paso hasta tener un completo plan de acción pormenorizado.
Pondré un ejemplo: supón que deseas escribir una novela, es algo que siempre has deseado pero para lo que no te consideras capaz. No crees tener los dotes literarios necesarios para ello. Tu plan de acción deberá incluir entonces el aprendizaje de técnicas de redacción y estilo, o la realización de un curso de escritura creativa. ¿que no tienes dinero para todo eso? Pues entonces, primero habrá que ahorrar. Recuerda que estamos hablando de TU SUEÑO, y nadie dijo que conseguirlo fuese fácil. Deberás de investigar cuánto dinero necesitas para realizar los cursos, y detallar también en el plan todos los pasos que seguirás para obtener el dinero necesario.
Una vez que el plan esté bosquejado, hay que pensar cuánto tiempo se necesitará para ejecutar cada una de las fases. No te preocupes si no lo tienes muy claro; este es tú plan y puedes revisarlo y modificarlo periódicamente. Lo importante es partir de una base sobre la que trabajar.
¿Y ahora? pues ha llegado el momento de mover el culo. Dedica al menos media hora cada día a perseguir tu sueño, y no me digas que estás tan ocupada que no tienes ni media hora. Si es así, ahí van algunas formas para arañar esos 30 minutos, que deberán ser sagrados a partir de ahora:
- Si dejar de ver la tele totalmente es demasiado drástico, al menos deja de ver un programa al día.
- Levántate antes. Media horita más de madrugón puede merecer la pena. Dedica esta primera media hora del día a tu proyecto, y así comenzarás el día con una agradable sensación de haber hecho algo productivo.
- Cocina con antelación, y para varios días. En vez de hacer lentejas para dos, haz para ocho y congela el resto.
- Aprovecha ratos muertos para, por ejemplo, ir a una biblioteca cercana a estudiar, en vez de pasar el tiempo paseando por el centro comercial.
- Haz siempre la lista de la compra, y aprovecha los ratos que haya menos gente para ir al súper.
Ahora que ya tenemos el plan de ataque y el tiempo, sólo nos queda un último ingrediente: la constancia. Con ésto, ya tenemos el cóctel mágico que nos permitirá conseguir lo que parecía imposible.