Lo que no sabemos sobre el picoteo

Picotear entre horas es uno de los mayores placeres, y al que a todas nos cuesta renunciar. Las patatas y las galletitas saladas a media mañana o el chocolate antes de cenar nos tientan, en determinadas situaciones, produciendo las llamadas “hormonas de la felicidad”; pero, ¿qué puede haber de malo en algo que contiene la palabra felicidad?

lo que no sabemos sobre el picoteoParece que la producción de éstas no resulta perjudicial y, en principio, nada apunta a lo contrario. Dichas hormonas (llamadas endorfinas) tienen como única función crear una sensación de bienestar, lo que nos empuja a comer para saciar nuestra necesidad.

Hasta aquí, aparentemente, todo está correcto. El problema reside en que no somos conscientes de lo que hacemos: en realidad satisfacemos una falsa necesidad. Así es, bien sean dulces o salados, determinados productos (propios del picoteo) son los responsables de esta producción de endorfinas en el cerebro y, en consecuencia, de este proceso. Pero aquí, en este sentimiento placebo, no acaba todo.

A todas nos preocupa nuestro aspecto físico. Picoteamos en momentos de ansiedad, estrés, nerviosismo, decaimiento… pensando en sentirnos mejor. Sin embargo comer entre horas incrementa de manera considerable el aporte calórico diario. Los productos perfectos para picotear son ricos en glúcidos, lípidos y sacarosa, lo que contribuye a todo menos al mantenimiento de nuestra línea. Y eso sin hablar del terrible círculo al que nos sometemos: el picoteo nos quita el hambre antes de comer, lo que repercute a la hora de la comida y también después, ya que más tarde volveremos a caer en la tentación y cenaremos mal.

En definitiva, hay que buscar la forma de evitar esta práctica. Para ello es fundamental no saltarse ninguna comida y que éstas sean sanas y variadas. Así reduciremos el riesgo de tener apetito entre horas.

2 thoughts on “Lo que no sabemos sobre el picoteo

  1. Siempre hay opciones muy saludables y deliciosas, para esos momentos en que quieres saciar tu ansiedad de comer algo entre comidas. Una opción es una ensalada de peipino con limón y un poco de tajín (chile piquín, sal y limón en polvo), una barrita de cereal baja en grasa si lo que deseas es bajar de peso y si no es tu caso puede ser cualquier barrita que no tenga chocolate o que sea para niños; también puedes recurrir a una manzana, una pera, uvas, fresas, ciruelas y hasta nueces sin sal.

    Toma mucha agua (2 lt) al día, té con moderación, pero siempre trata de ingerir muchos líquidos ya que esto hará que el hambre se mantenga controlado.

    Haz tus tres comidas al día, no te saltes ninguna comida ya que si lo haces estarás más propensa a los atracones de comida entre comidas.

    Come equilibrado, despacio y en porciones que no te hagan quedarte con hambre o llenarte demasiado, simplemente que te hagan sentirte satisfecha.

    Inténtalo y verás el cambio.

  2. Gracias por el artículo, muy útil. Y gracias Daza complementaste muy bien la información. Lo pondré en práctica, aunque le trabajo me dificulta mucho comer a mis horas.

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