Búsqueda personalizada

La procrastinación: por qué no hacemos las cosas

18. Noviembre 2008 | Por Belen | Categoría: Desarrollo personal



Ultimamente, sobre todo en los sitios web anglosajones, se oye mucho el verbo “to procrastinate”, traducido al español como “procrastinar”. Realmente se trata de un término nuevo para un hábito muy muy viejo. De hecho, no tenemos más que consultar en el diccionario el significado de semejante palabro: procrastinar: diferir, aplazar . Así que se trata simplemente de eso; de no hacer las cosas que tenemos que hacer, dejándolas para más tarde.

¿Y quién no ha caido alguna vez en ello? Todos hemos procrastinado cuando dejábamos los deberes de la escuela para el último momento, o cuando no estudiábamos las lecciones hasta la víspera del examen. Ya de mayores, lo seguimos haciendo cada vez que posponemos cualquier tarea desagradable, en vez de quitárnosla cuanto antes de encima.

por qué procrastinamos

Pero ¿por qué procrastinamos?

Cuando dejamos de hacer las cosas importantes, muchas veces ocupamos el tiempo que deberíamos estar dedicando a éstas en otras actividades más llevaderas y que requieren menos esfuerzo. De esta manera, nos engañamos a nosotros mismos fingiendo que estamos ocupados, y que en cuanto tengamos tiempo volveremos a lo importante. El clásico ejemplo sería otra vez el del estudio; en vez de ponernos de una vez a memorizar el tema, nos dedicamos a ordenar los apuntes, buscar rotuladores de colores para subrayar, contar cuantas páginas debemos estudiar por día, o cualquier otra chorrada en vez de hacer lo que tenemos que hacer. Como estamos delante de los libros, nos da la sensación de que estamos haciendo lo que debemos, pero sin embargo, pasan las horas y vemos sorprendidos que el tiempo no nos ha cundido nada.

La mejor manera de combatir este mal hábito es saber por qué caemos en él. Una de las causas es el no saber distinguir lo importante de lo que no lo es. La persona realmente piensa que no tiene tiempo para hacer cosas que son importantes, cuando lo que ocurre es que está ocupándolo todo en hacer otras cosas que no lo son.

Sin embargo, lo más habitual es procrastinar porque la tarea que debemos hacer nos abruma. No estamos seguros de que vayamos a saberla hacer bien, y el miedo al fracaso nos hace retrasar su ejecución. Pero desgraciadamente, por mucho que la retrasemos, la tarea va a seguir estando ahí y tarde o temprano tendremos que atacarla.

¿Qué hacer para evitar la procrastinación?

El primer paso para eliminar cualquier mal hábito es el darnos cuenta que hemos caido en él. Tenemos que tener claro cuales son las prioridades a la hora de ejecutar nuestros quehaceres, y dedicar más tiempo a las cosas importantes y menos a las que no lo son tanto. Si vemos que no estamos cumpliendo esta norma fundamental, es que estamos procrastinando.

El segundo paso es saber por qué estamos procrastinando esa tarea en particular. ¿nos resulta desagradable? ¿no sabemos por dónde empezar? ¿creemos que seguramente lo hagamos mal?

Por último, deberemos inventar mecanismos para motivarnos, los cuales serán diferentes según cual sea la razón por la que estamos evitando la tarea. Algunos de estos mecanismos podrían ser:

  • Concentrarnos en visualizar la sensación que tendremos una vez que hayamos terminado nuestro quehacer.
  • Si la tarea es muy compleja, dividirla en otras subtareas más sencillas.
  • Fijarnos un horario en el que dedicaremos un tiempo exclusivamente a nuestra tarea, y a continación, como premio, realizaremos otra actividad que nos resulte muy placentera (salir con amigos, ir de compras, ver un capítulo de una serie de tv…)
  • Si son actividades que compartes con otra gente, como estudiar, propón hacer un grupo de estudio, y poneos los unos a los otros pequeñas pruebas o exámenes para obligarte a llevar las cosas al día.

Deja tu comentario