El vino en nuestra dieta

El vino, como bebida saludable, parece que no deja de ser un tema de controversia. Las posturas son diversas: aquellos que lo consideran un producto de calidad propio de una dieta sana y equilibrada, y los que remarcan su contenido de alcohol, dando a entender los posibles perjuicios para nuestro organismo.

Sin embargo, el trasfondo de este debate no es tan complicado como parece. Por una parte, está el deseo de demostrar los beneficios que reporta el vino en cantidades moderadas y, por otra, un intento de limitar el exceso de bebidas alcohólicas entre jóvenes y otras personas sin control.

el vino en nuestra dieta

¿Debemos, por tanto, incluirlo en nuestra dieta?

No hay nada de malo en acompañar alguna de nuestras comidas con una copa de vino; aunque, como ya he señalado, la clave para que dicha práctica no sea perjudicial está en la moderación. Cuando los especialistas hablan de beneficios, recomiendan no sobrepasar los 300 mililitros diarios, lo que equivale a dos copas de vino; de lo contrario, los efectos nocivos del alcohol son mucho mayores que las consecuencias favorables de esta bebida.

¿Por qué es bueno para nuestra salud?

  • Disminuye el riesgo de padecer enfermedades cardíacas.
  • Inhibe la formación de placas en las arterias.
  • Previene la pérdida ósea.
  • Evita el envejecimiento de las células de la memoria.
  • Es excelente para hacer una buena digestión.