¿Problemas en la cama? Habla con tu pareja

A lo largo de una relación no es tan extraño que se de algún que otro problema en la cama. Practicar sexo, con tu pareja estable, es una actividad frecuente en la que pueden aparecer dificultades; pero no hay por qué avergonzarse ni tampoco preocuparse. Igual que surgen problemas o desacuerdos en otros ámbitos de las relaciones, también puede suceder en éste.

Como sabemos y ciertamente asumimos, el sexo es una parte fundamental para la mayoría de la gente emparejada. No sólo se trata de una cuestión de placer sino de entrega al compañero y, probablemente, la forma de expresión más íntima entre ambos. Precisamente por ello, en el momento que algo falla porque “te duele la cabeza”, “estás cansado” o no entiendes “que es lo que ha pasado hoy” se puede poner en peligro la autoestima e, incluso, aparecer la desconfianza hacia la otra persona.

problemas sexuales

Con frecuencia oímos frases que hacen referencia al poco éxito en la cama; mientras que de cara a nuestro compañero los problemas se suelen disimular, o incluso, ocultar sin exponer la realidad de los hechos. Hablar sobre las dificultades de erección, la falta de apetito sexual o de excitación, entre otras, no resulta sencillo y nos conformamos perdiendo la calidad de vida sexual.

Ahora bien, si existe un problema es hora de ponerle fin y romper el tabú que sigue presente. Lo primero de todo es que la propia persona sea consciente de lo que le sucede. Lo siguiente, y más importante, es comunicárselo a su pareja para que entre los dos puedan buscar la mejor solución. Eso sí, piensa que hay cuestiones que es preciso comentar con tacto para que nadie se sienta ofendido: recuerda que se trata de acabar con el problema y no de crear uno nuevo.

El poder de los afrodisíacos

Desde hace mucho tiempo, el ser humano ha buscado la fórmula exacta para mejorar sus relaciones sexuales y ha recurrido, para ello, a sustancias y alimentos que decían tener propiedades afrodisíacas; pero ¿esto es verdad?

Después de tantos años, nosotros nos preguntamos si sus efectos son, tan sólo, un mito, o podemos fiarnos de su poder. Estudios psicológicos han determinado que lo único que ocurre cuando ingerimos este tipo de comidas es un resultado placebo, esto es, actuamos movidos por la creencia del efecto que produce en nosotros. Sin embargo, no hay duda que la actividad sexual está regulada por las hormonas y éstas, a su vez, se sintetizan en nuestro organismo gracias a la alimentación.

el poder de los afrodisiacos

Llegados a este punto, parece que las dos teorías tienen algo de razón. Cuando tomamos un comestible afrodisíaco, con el fin que se le asigna, psicológicamente estamos más predispuestos a practicar sexo y, además, se incrementa nuestro deseo como consecuencia de la función propia de este alimento (entre otras: aumentar la libido, favorecer movimientos musculares asociados al coito o mejorar la lubricación vaginal). Algunos de estos son las ostras, el sésamo, la miel, el aguacate u otros más conocidos como el chocolate, la canela o la frambuesa.

En resumidas cuentas, si las prisas, el estrés, el cansancio u otras razones que hacen que no disfrutemos de la vida lo suficiente, también nos quitan el apetito sexual, es hora de remediarlo.

10 razones para practicar sexo

Un estudio de la Universidad de Texas (EEUU) demostró, hace poco más de un año, que pueden obtenerse hasta 237 razones para practicar sexo. Cada persona tiene sus propios motivos e intereses (amor, venganza, aburrimiento…). En este post he recogido diez causas, basadas en artículos médicos, que pueden interesar, especialmente, a las mujeres.

razones para practicar sexo

  1. Es una excelente forma de hacer ejercicio. Durante su práctica, entonamos casi todos los músculos de nuestro cuerpo y podemos quemar más de 500 calorías.
  2. Cuando lo practicamos producimos una cantidad de estrógeno superior a la habitual. Ésta es la hormona responsable de que nuestra piel esté suave y nuestro cabello brillante.
  3. Contribuye a evitar la celulitis. El sexo activa el tránsito del llamado fluido linfático, a través del cual se evacuan las toxinas y se previene la retención de líquidos.
  4. Reduce tensiones y produce una agradable sensación de relax y bienestar.
  5. Aumenta la liberación de las células que atraen al sexo opuesto: las feromonas. Estaremos más arrebatadoras y atractivas para ellos que nunca.
  6. Como ocurre con cualquier ejercicio, aumenta el ritmo cardíaco bombeando sangre a todo el cuerpo y mejorando el funcionamiento del organismo.
  7. Nos hace sentirnos deseadas, lo cual incrementa nuestra autoestima y confianza.
  8. Con su práctica eliminamos la posibilidad de padecer problemas en la piel, como la dermatitis, algunas erupciones o manchas en la cara.
  9. Nos permite obtener placer y, por supuesto, también darlo.
  10. No hay mejor forma de pasar el rato sin consumir nada, ¡tan sólo energía!

El mejor método anticonceptivo (II Parte)

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Este artículo se compone de dos partes. Si no has leído la primera, la puedes encontrar aquí: El mejor método anticonceptivo (I Parte)

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Anillo anticonceptivo

Método consistente en un anillo delgado, transparente y flexible que se introduce en la vagina durante tres semanas. En el transcurso de estos 21 días está desprendiendo hormonas que previenen la ovulación, a la cuarta semana debe retirarse para que llegue el periodo. Igual que el parche anticonceptivo debe cambiarse el mismo día de la semana y supone menor posibilidad de olvido que la píldora.
Se trata de un método muy cómodo de usar aunque algunas mujeres tienen dificultades para su manipulación genital. Es eficaz como los anteriores; pero tampoco protege de las infecciones de transmisión sexual.

DIU (dispositivo intrauterino)

Sistema basado en una pequeña varilla de plástico con dos brazos laterales flexibles, todo ello enrollado en un hilo de cobre. Su inserción y extracción debe realizarla un médico ya que se trata de un sistema algo más complejo que los anteriores; pero no hay riesgo de olvido (puede permanecer una media aproximada de 5 años en el útero) y la comodidad de uso es absoluta. Éste puede ser de tres tipos en función de sus características: dispositivo inerte, liberador de iones, o de hormonas.

El DIU disminuye los dolores menstruales; aunque puede dar lugar a reglas abundantes y, en ocasiones, dolorosas. Se desaconseja para las mujeres que no han tenido ningún embarazo y, frente a los anteriores métodos, hay que tener cuidado con el uso simultáneo de tampones. Tampoco protege de enfermedades de transmisión sexual.

Preservativo masculino (condón)

Es un método que además de impedir el embarazo, previene las enfermedades de transmisión sexual. Se trata de un envoltorio de látex natural (o poliuretano para los casos de alergia a este material) que se coloca sobre el pene erecto. Su aplicación es sencilla y se recomienda en casos de relaciones esporádicas. Entre los inconvenientes que presenta hay que resaltar el riesgo de rotura (si no se usa correctamente); la disminución de sensibilidad sexual; y la posibilidad de irritación o alergia a los lubricantes con los que se fabrican.

El mejor método anticonceptivo (I Parte)

Todo método anticonceptivo tiene sus ventajas e inconvenientes. Aquí muestro los más utilizados para que cada mujer pueda decidirse por el que mejor se adapte a su modo de vida.

Píldora anticonceptiva

Método basado en hormonas suministradas por vía oral que impiden la ovulación y, por tanto, la fertilidad mediante la alteración del ciclo menstrual. Está considerada como uno de los sistemas más eficaces (su proporción de fallo, según estudios, se calcula en torno a los 0,5 embarazos por cada 100 mujeres que la consumen anualmente).

La píldora debe tomarse diariamente, con el inconveniente de que no debe olvidarse ningún día para su total efectividad. Regula el ciclo menstrual (para todas aquellas que sufren desarreglos) y disminuye los dolores propios del periodo. Eso sí, no es aconsejable en mujeres muy jóvenes y que mantengan relaciones esporádicas; además, es un método que no protege de las infecciones de transmisión sexual, sólo de un embarazo no deseado.

Parche anticonceptivo

Método hormonal (combinado) basado en un parche fino, de color beige, que se adhiere al cuerpo durante siete días seguidos. En el transcurso de tres semanas la parte adhesiva de los parches debe estar en contacto con la piel (donde se encuentran los principios activos que se liberan a modo de hormonas), a la cuarta hay que permanecer sin parche para que baje la menstruación.

Lo cierto es que es un método con menor posibilidad de olvido que la píldora; pero debe cambiarse el mismo día de cada semana, ya que actúa durante 7 días exactamente. También está considerado como uno de los más eficaces; no obstante, se puede despegar por lo que es conveniente vigilarlo.

Como principales inconvenientes hay que destacar que es poco discreto (debe ponerse sobre piel limpia, sin pelo y evitar su contacto con prendas ajustadas); la parte donde se aplica se irrita con frecuencia; y su uso puede provocar dolores mamarios. Como el anterior, no protege de enfermedades de transmisión sexual.

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Este artículo se compone de dos partes. Puedes leer la segunda parte aquí: El mejor método anticonceptivo (II Parte)
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