Prepárate para el embarazo

Lo has hablado con tu pareja, y parece que lo tenéis claro; vais a tener un bebé.

Estás a punto de dar uno de los pasos más importantes de tu vida, así que date un par de meses para prepararte para este maravilloso momento.

Con poco de puesta a punto previa tendrás muchas más posibilidades de que el embarazo sea todo un éxito y que des a luz un bebé precioso y sobre todo saludable.

Aumenta el consumo de ácido fólico

Los doctores suelen aconsejar el consumo de 400 microgramos de ácido fólico al día durante al menos un mes antes del embarazo, y continuar con ello los primeros tres meses del mismo. Así disminuye en un 70% el riesgo de que tu bebé padezca de espina bífida.

Deja el tabaco y el café

El tabaco es malo, estés o no embarazada. Pero ahora más que nunca debes tener en cuenta que no sólo te estás haciendo daño a tí misma, sino que el bebé también sufrirá las consecuencias. Pide a tu compañero que también deje el tabaco, ya que la nicotina disminuye la calidad del esperma y afecta a la fertilidad.

Por su parte, la cafeína impide que nuestro organismo absorba el hierro, un mineral muy importante durante el embarazo. La falta de hierro aumenta la posibilidad de tener un parto prematuro. Así que olvídate del café, el té y las bebidas de cola, y sustitúyelas por sus versiones descafeinadas.

Vigila tu peso

Estar en un peso saludable te facilitará el quedarte embarazada. Las mujeres con exceso o defecto de peso tienen más complicado el concebir. Llena tu nevera de alimentos sanos: frutas, verduras, cereales integrales, y alimentos ricos en calcio como los lácteos.

Pide cita con tu ginecólogo

El doctor se interesará por tu historial médico y el de tu familia. Te preguntará qué medicamentos estás tomando, ya que algunos son incompatibles con el embarazo. También te aconsejará mejor que nadie los nuevos hábitos que debes adquirir durante estos meses.

Comparte tus sentimientos

Aunque el embarazo es uno de los momentos más emocionantes de la vida, también puede ser en ocasiones estresante. Tener un amigo u amiga con la que compartir tus sentimientos, además de con tu pareja, será muy bueno para tu salud mental.

Yoga durante el embarazo

El yoga es una práctica beneficiosa para todo el mundo, y en el caso de que estés embarazada no debes dejar de practicarlo.

Tómate tu sesión de yoga como un momento para estar a solas con tu futuro hijo, y relájate.

Para disfrutar de los ejercicios al máximo, pero de un modo seguro para tí y para el bebé, debes adoptar una serie de precauciones:

  • Durante el embarazo, tu cuerpo segrega una hormona llamada relaxín, que hace que tus huesos y ligamentos se ablanden ligeramente y el bebé pueda acomodarse en tu interior. Así que ten cuidado y no fuerces los estiramientos más de lo normal, para no dañarte ningún músculo o ligamento.
  • Sería ideal el que encontrases en tu zona un centro que ofrezca clases de yoga para embarazadas. Cada día son más comunes, e imparten clases con los ejercicios idóneos para tu estado. Además conocerías otras futuras mamás con las que compartir tu experiencia.
  • Evita los movimientos o posturas que impliquen giros profundos del abdomen, saltos, o permanecer tumbada sobre la tripa. Tampoco es aconsejable aguantar la respiración.
  • Durante el tercer trimestre, no practiques ninguna postura en la que tu cabeza quede a una altura más baja que el corazón.
  • Recuerda que si tú te relajas, el bebé también se beneficiará. Así que disfruta del ejercicio y no hagas nada que te canse demasiado, o te resulte excesivamente incómodo.

Estoy embarazada… ¿qué debo hacer?

Si tienes retraso en la regla y sospechas que puedas estar embarazada, hazte una prueba de embarazo. En caso de que sea positiva, pide cita con tu ginecólogo.

La consulta preconcepcional (antes de quedarte embarazada) es útil para prevenir ciertas malformaciones congénitas mediante la ingesta de, por ejemplo, ácido fólico.
Pero si no la hiciste, no te preocupes ya que hay otras medidas que tomar para que tu embarazo siga bien su curso.

El ginecólogo tomará los datos de tu historia clínica para investigar acerca de posibles enfermedades congénitas en tu familia y tus antecedentes personales, como embarazos anteriores, posibles dolencias actuales o pasadas, etc.

El doctor calculará el tiempo de gestación y te realizará una ecografía trasvaginal para averiguar si el embarazo está dentro o fuera del útero (embarazo ectópico), también te pesará, te tomará la tensión y te ordenará que te hagas análisis de sangre y orina.

Si eres mayor de 35 años se te evaluará desde el primer trimestre de gestación el riesgo de que tu hijo pueda tener el síndrome de Down, mediante pruebas de sangre y ecografía, midiendo el pliegue nucal; si se considera necesario se te realizará una amniocentesis (análisis del líquido amniótico).

Te recomendará qué debes tomar, según tu ciclo de gestación, y te aconsejará una buena alimentación. También te explicará cuántas veces tendrás que acudir a la consulta, y todo lo que se realizará en cada visita.

Debes preguntar a tu ginecólogo todas tus inquietudes o dudas, ya que él es tu mejor consejero en esta maravillosa etapa de tu vida.