Mejora tu bienestar

Nomalmente, al hablar de mejorar nuestra salud siempre salen a relucir la dieta y el ejercicio. Y aunque ambas cosas son importantísimas, no lo vamos a negar, hay otros hábitos que tal vez pasen más desapercibidos pero que pueden hacer que nuestro bienestar se resienta.

Así que, ¿por qué no prestarles la atención que se merecen, en lugar de estar tan obsesionadas con las calorías y el gimnasio?

Duerme lo suficiente:

La falta de sueño hace que nos sintamos cansadas, pero no sólo eso. El metabolismo se ralentiza y es fácil ganar peso. Nuestro cerebro tampoco rinde como debiera, y además, nos volvemos más proclives a las enfermedades cardiacas. Cada persona necesita determinadas horas de sueño para sentirse en plena forma, unas ocho de media. Averigua cuántas necesitas tú, y cumple con ellas. Pero recuerda que el dormir demasiado también es contraproducente.

Desconéctate:

En eChicas nos encanta que nos visites, pero por favor, no pases todo tu tiempo libre delante del ordenador. Sal a la calle y pasea, lee libros, vete a tomar algo con unos amigos o practica algún hobby. Tener un amplio repertorio de actividades te beneficiará física y mentalmente.

Besa, abraza, acaricia:

Todas hemos oído hablar de los beneficios del sexo: mejora el sistema inmunitario, fortalece los músculos pélvicos y reduce el estrés. Pero también el mero contacto físico con las personas que aprecias, dándoles un abrazo por ejemplo, te ayudará a sentirte mejor.

Energía todo el año

Ahora que se acaba el verano y empezamos con nuestro ritmo de vida habitual, hay que tomar medidas si queremos mantenernos llenas de energía y vitalidad. Después de un merecido descanso, bien en la playa, en la montaña, conociendo mundo, o en el hogar, estamos más que preparadas para retomar con ganas la rutina y nuestras vidas. Pero, ¿qué pasa cuando las fuerzas se acaban?

energía todo el añoLo primero de todo es tener en cuenta los factores que pueden provocar nuestro cansancio o debilidad. Dormir lo suficiente; una buena alimentación (con todos los nutrientes necesarios para el organismo); el descanso físico y mental; hacer ejercicio de forma habitual; y mantener una actitud positiva y relajada son algunos de los elementos necesarios para combatir la falta de vitalidad.

Si alguna de estas variables falla, quizá esté ahí el motivo de nuestro malestar. También pueden contribuir otros factores externos como la “astenia primaveral”, si estamos en esta época del año, o algún problema vírico e inmunológico.

Si, a pesar de todo, seguimos sintiéndonos débiles y el descanso no es la solución, entonces podemos recurrir a productos naturales que nos ayuden a recuperar las fuerzas. Estos los podremos encontrar en farmacias o herbolarios y, para quien desconfíe de sustancias que se toman sin receta y por propia voluntad, su consumo es totalmente inofensivo para nuestro organismo.

Uno de los más conocidos y eficaces es la jalea real, bien en cápsulas o ampollas, vitaminada o con ginseng, en función de las necesidades de energía de cada persona. También hay algunas cápsulas de plantas con excelentes propiedades para estos casos: el eleuterococo, el guaraná o, como ya he mencionado, el ginseng.

En definitiva, si necesitas recargar tus pilas piensa cuál puede ser el motivo y pon solución al cansancio. Y ya sabes: no dejes que nada te pare.

Prevención del cáncer de mama

“Una de cada once mujeres padecen cáncer de mama”, este es el cálculo aproximado que determinan estudios de oncología sobre el número de afectadas. ¿Podría reducirse previniendo la aparición del tumor? ¿Hay alguna forma de poner remedio antes de tiempo?

prevención cáncer de mamaLo cierto es que ante una enfermedad así, un par de consejos no siempre son suficientes para evitarla. Es algo más complejo que todo eso, y más si consideramos que las causas, a menudo, no están claras (hereditarias, ausencia de lactancia, anomalías mamarias…). Ahora bien, no se debe “tirar la toalla”, pues la posibilidad de que aparezca puede disminuir, en muchas ocasiones, modificando ciertos factores de riesgo.

La Asociación Española contra el Cáncer (AECC) aconseja llevar una vida saludable, realizar ejercicio físico regular y mantener una dieta equilibrada. Hay muchos alimentos que, por sus propiedades, se consideran imprescindibles para evitar el riesgo de sufrir tumores o inhibir su crecimiento (las alcachofas, la soja, la col, la zanahoria…); por ello, se aconsejan las comidas saludables y variadas con el fin de que no falte ninguno de estos.

Por otra parte, hay tres medidas básicas para asegurar que estamos sanas, o en su defecto, tratar este cáncer a tiempo: visitas periódicas al ginecólogo, mamografías anuales y autoexploraciones de mama cada uno o dos meses. En cualquier caso, debes saber que la medicina está muy avanzada y, gracias a los tratamientos actuales, cada vez son más las mujeres que superan esta enfermedad.

Evita el dolor de cabeza

¿Quién no ha sufrido un dolor de cabeza? Estoy convencida que todas, a lo largo de nuestra vida, hemos padecido más de una cefalea, nombre técnico de esta molestia; sin embargo, hay quienes las tienen más fuertes, más a menudo, quienes apenas las notan o, incluso, quienes sufren de dolores crónicos o migrañas. En cualquier caso, no deja de ser una dolencia incómoda y, en ocasiones, podría evitarse.

Para dolores esporádicos recomiendo:

dolor de cabezaDormir un mínimo de horas diarias (al menos 7 u 8 horas) y estar descansada durante toda la jornada. Si no duermes regularmente este tiempo, es probable que surjan dolores de cabeza por insuficiencia de sueño.

Evita el exceso de sol en la cabeza. El inicio de un golpe de calor o una insolación es la confusión, los mareos y el dolor en esta zona. Cuando te expongas al sol no olvides protegerte, estar bien hidratada y bañarte o ir a la sombra cada cierto tiempo.

No fuerces demasiado la vista. Si no ves del todo bien y te duele la cabeza con frecuencia, piensa que quizá necesites gafas/lentillas o, si las llevas, que están mal graduadas.

Vive más relajada. En ocasiones, la causa de los dolores no es otra que acumulación de estrés.

Aliméntate bien. Una dieta sana y equilibrada, con alimentos variados, es fundamental para no sufrir mareos y dolores de cabeza. Recuerda: hay que hacer tres comidas al día como mínimo y nada de saltarse el desayuno.

Reduce el consumo de cigarrillos. Fumar en exceso ocasiona, a menudo, dolores de cabeza; si no quieres dejarlo, al menos disminuye el hábito.

Para dolores fuertes y frecuentes te aconsejo que visites al médico y éste diagnostique a qué se deben.

Ozonízate

Desde hace un tiempo, el ozono se ha convertido en la solución perfecta para muchas mujeres que quieren purificar su piel o acabar con la celulitis. Ya no es sólo una cuestión ambiental, también atiende a la belleza y a la salud de nuestro cuerpo; por esto, muchos centros de cosmética han incluido cápsulas de ozono y llevan a cabo terapias con distintos propósitos.

terapia de ozono

En éstas se genera ozono (oxígeno puro) a una temperatura aproximada de 30 grados, creando, de esta manera, una sensación de aire tibio que actúa sobre nuestro organismo. Aunque sólo lo notemos por su característico olor, la ozonoterapia se evidencia, a posteriori, en sus múltiples beneficios. Por una parte, oxigena los tejidos del cuerpo y le prepara en la eliminación de grasas. Por otra, acaba con estos ácidos (grasos) y favorece nuestra relajación dentro de la cápsula. El ozono también purifica y desintoxica la piel, lo cual es excelente para limpiar las impurezas y terminar con el acné. Otra de sus consecuencias saludables es la activación de la circulación y, en consecuencia, su contribución a impedir el cansancio de las piernas.

En la mayoría de las ocasiones suelen recurrir a este tipo de prácticas mujeres de entre 30 y 50 años, con el fin de no tener zonas celulíticas; aunque cada vez son más las que, con otras edades, se suman a esta práctica debido a sus efectos, especialmente, para tratar distintos problemas de la piel.