7 maneras de acelerar tu metabolismo

Dicho de una manera sencilla, el metabolismo es un proceso a través del cual nuestro organismo transforma el alimento en energía. La velocidad con que este proceso tiene lugar es una de las razones por las que algunas personas tienen más facilidad para engordar que otras. Un metabolismo más lento hará que tiendas a ganar peso, así que una de los aspectos que tenemos que trabajar para conseguir adelgazar es el acelerar el mismo.

Los genes que nos hayan tocado en suerte tienen una gran influencia en cual sea nuestra tasa metabólica basal (el valor mínimo de energía necesaria para que el organismo subsista) pero, por suerte, existen algunos métodos para aumentar esta tasa y así mantenernos más delgados.

    maneras de acelerar el metabolismo
  • Comienza el día con un desayuno potente. Tras toda una noche de ayuno necesitas pegar un empujón a tu organismo, y nada mejor que un desayuno completo, que incluya proteínas e hidratos de carbono.
  • Durante el día, come de manera ligera y frecuente. De esta manera el cuerpo tendrá un flujo constante de energía, lo cual eleva el metabolismo.
  • Nunca permanezcas más de 2 o 3 horas sin comer. Cuando el organismo nota escasez de alimentos, automáticamente ralentiza el metabolismo para ahorrar energía.
  • Cena pronto y ligero. Así te aseguras que la mayor parte de las calorías del mismo se consumen cuando el cuerpo más las necesita, es decir, cuando estamos despiertos.
  • Bebe agua. Al menos 2 litros al día son fundamentales para el correcto funcionamiento de las células.
  • Haz deporte. El ejercicio cardiovascular regular mantiene elevado el metabolismo. También las pesas ayudan, ya que a más masa muscular, nuestras necesidades energéticas aumentan.
  • Descansa lo suficiente. Suelen ser necesarias unas 7 u 8 horas de sueño al día, dependiendo de la persona. Cuando estamos cansados ocurre algo parecido a cuando dejamos de comer. El cuerpo siente que tiene que ahorrar energía y disminuye la velocidad metabólica.

Sorbete de miel, placer saludable

De siempre, la miel ha sido considerada un alimento con múltiples propiedades, sobretodo, energéticas. Esto es así por sus componentes, en su gran mayoría azúcares, aunque también destacan otros saludables como las vitaminas, enzimas, aminoácidos y minerales.

Como sabéis, hay muchas maneras de tomarla; pero aquí os propongo una que quizá no conozcáis: el sorbete de miel.

Ingredientes necesarios (para 2 personas)

  • 75 gr de miel
  • 1 clara de huevo
  • 25 ml de nata líquida
  • 125 ml de agua mineral
  • 1 cucharada pequeña de zumo de limón
  • 3 almendras peladas

sorbete de miel

En primer lugar, hay que introducir la clara de huevo en un cuenco y montarla a punto de nieve con ayuda de unas varillas (éstas pueden ser eléctricas o manuales). Por otro lado, se debe mezclar el agua, la miel, el zumo de limón y la nata para, a continuación, juntarlo con la clara montada.

En segundo lugar, debemos batir delicadamente todo e introducirlo en una heladera o una fuente metálica. Después, la meteremos en el congelador y, cada 20 minutos, iremos removiendo la mezcla, aplastando los cristales con el fin de que adquiera una consistencia lisa.

Por último, laminaremos las almendras y, a la hora de servir el sorbete, las esparciremos por encima de éste.

Lo que no sabemos sobre el picoteo

Picotear entre horas es uno de los mayores placeres, y al que a todas nos cuesta renunciar. Las patatas y las galletitas saladas a media mañana o el chocolate antes de cenar nos tientan, en determinadas situaciones, produciendo las llamadas “hormonas de la felicidad”; pero, ¿qué puede haber de malo en algo que contiene la palabra felicidad?

lo que no sabemos sobre el picoteoParece que la producción de éstas no resulta perjudicial y, en principio, nada apunta a lo contrario. Dichas hormonas (llamadas endorfinas) tienen como única función crear una sensación de bienestar, lo que nos empuja a comer para saciar nuestra necesidad.

Hasta aquí, aparentemente, todo está correcto. El problema reside en que no somos conscientes de lo que hacemos: en realidad satisfacemos una falsa necesidad. Así es, bien sean dulces o salados, determinados productos (propios del picoteo) son los responsables de esta producción de endorfinas en el cerebro y, en consecuencia, de este proceso. Pero aquí, en este sentimiento placebo, no acaba todo.

A todas nos preocupa nuestro aspecto físico. Picoteamos en momentos de ansiedad, estrés, nerviosismo, decaimiento… pensando en sentirnos mejor. Sin embargo comer entre horas incrementa de manera considerable el aporte calórico diario. Los productos perfectos para picotear son ricos en glúcidos, lípidos y sacarosa, lo que contribuye a todo menos al mantenimiento de nuestra línea. Y eso sin hablar del terrible círculo al que nos sometemos: el picoteo nos quita el hambre antes de comer, lo que repercute a la hora de la comida y también después, ya que más tarde volveremos a caer en la tentación y cenaremos mal.

En definitiva, hay que buscar la forma de evitar esta práctica. Para ello es fundamental no saltarse ninguna comida y que éstas sean sanas y variadas. Así reduciremos el riesgo de tener apetito entre horas.

El vino en nuestra dieta

El vino, como bebida saludable, parece que no deja de ser un tema de controversia. Las posturas son diversas: aquellos que lo consideran un producto de calidad propio de una dieta sana y equilibrada, y los que remarcan su contenido de alcohol, dando a entender los posibles perjuicios para nuestro organismo.

Sin embargo, el trasfondo de este debate no es tan complicado como parece. Por una parte, está el deseo de demostrar los beneficios que reporta el vino en cantidades moderadas y, por otra, un intento de limitar el exceso de bebidas alcohólicas entre jóvenes y otras personas sin control.

el vino en nuestra dieta

¿Debemos, por tanto, incluirlo en nuestra dieta?

No hay nada de malo en acompañar alguna de nuestras comidas con una copa de vino; aunque, como ya he señalado, la clave para que dicha práctica no sea perjudicial está en la moderación. Cuando los especialistas hablan de beneficios, recomiendan no sobrepasar los 300 mililitros diarios, lo que equivale a dos copas de vino; de lo contrario, los efectos nocivos del alcohol son mucho mayores que las consecuencias favorables de esta bebida.

¿Por qué es bueno para nuestra salud?

  • Disminuye el riesgo de padecer enfermedades cardíacas.
  • Inhibe la formación de placas en las arterias.
  • Previene la pérdida ósea.
  • Evita el envejecimiento de las células de la memoria.
  • Es excelente para hacer una buena digestión.

Come fruta…de otra manera

La fruta es uno de los alimentos más saludables y necesarios para nuestro organismo: su aporte de fibra y vitaminas la hacen indispensable en cualquier dieta equilibrada. Aún así, hay mucha gente que se abstiene de comerla, bien porque no le gusta o porque no encuentra el momento para tomarla. De cualquier manera, la fruta no puede faltar en nuestra alimentación.
Precisamente por ello, para todas aquellas que no os animáis a ingerir al menos una pieza al día (nutricionistas recomiendan más de tres), os propongo otras formas de comer fruta.

frutas en ensaladaEnsaladas: hazte una rica ensalada de lechuga con distintas frutas troceadas, como la manzana y la granada, le darán un sabor muy dulce a ésta. También puedes experimentar con otras piezas y decidir qué combinación te gusta más. Otra posibilidad son las ensaladas de fruta y salsas. En este caso recomiendo la de aguacate y gambas o la de piña, ambas con salsa rosa.

A la plancha: hay muchas frutas que se pueden hacer a la plancha y aportan un excelente sabor a nuestras comidas, por ejemplo el pollo con piña, o el arroz a la cubana (acompañado del famoso plátano frito).

Licuados: si no te gusta comer la fruta tal cual puedes optar por los zumos, aunque no hablo sólo de los envasados, sino de los de cualquier fruta licuada o batida en casa. Puedes utilizar, para estos, fresas, plátano, papaya…o, incluso, hacer uno combinado con varias piezas.

Cremas: éstas también son una buena opción para comer la fruta de otra manera. Para este verano os propongo crema de aguacate, o una más fresquita: crema de melón.