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Acepta tu edad

1. septiembre 2008 | Por Mara | Categoría: Desarrollo personal



Sentirse bien con la edad, en cada momento de la vida, parece que no es un objetivo logrado en la mayoría de los casos. Esto no sólo hace referencia a las mujeres que luchan contra el envejecimiento gracias a las múltiples fórmulas que existen; también a las chiquillas que buscan aparentar más años de los que pueden disfrutar. ¿Por qué nos cuesta tanto estar conformes con nuestra edad? ¿Por qué no sabemos alegrarnos de cómo somos en cada etapa que vivimos?

acepta tu edadQuizá nos encontremos ante preguntas sin respuestas; pero también es probable que haya quién no necesite hacérselas, pues aprecia cada año que cumple sumen muchos o pocos. El problema surge cuando esto no es así y, para bien o para mal, es algo que ocurre con frecuencia.

Si atendemos a los anuncios y a la propaganda podemos observar como, día a día, nos aturden con mil procedimientos para combatir los síntomas de la vejez: cremas antiarrugas, rellenos de colágeno, tintes para las canas, cirugía estética… En resumidas cuentas, muchos intentos para disimular nuestros años que, además, se suman a una forma de vestir más juvenil o a una manera de comportarse más propia de otra etapa.

Lo cierto es que no hay nada de malo en cuidarse; de hecho, cuando llegamos a cierta edad son precisas algunas atenciones que con 20 años no eran necesarias. Tampoco está mal modificar nuestra vestimenta y no tener que llevar, necesariamente, ropa de abuela. Sentirse joven, al fin y al cabo, es el mejor estimulante que se puede tener al cumplir años; pero para ello, no hace falta “luchar a capa y espada” y deprimirse con cada una de las arrugas que aparezcan, tan sólo hace falta aceptarse con las décadas y los síntomas que caracterizan a éstas.

Cuídate, oculta las canas o ponte maquillaje que disimule lo que no te gusta. Eso sí, recuerda que tanto la infancia como la madurez sólo se viven una vez en la vida: disfrútalas al máximo y no quieras tener otra edad, pues no hay nada como saborear lo que corresponde en cada momento, sin un año de menos ni tampoco de más.

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